Champú Restore de Living Proof (opinión)

A lo largo de los años he probado decenas de champús y nunca me había enamorado de ninguno. Sí, he usado algunos bastante buenos, de hecho he sido fiel a algunos durante muchos meses, pero nunca había conseguido igualar la «sensación de peluquería» en casa.

Hace un tiempo, a través de la influencer de cosmética Ana Santamarina, empecé a oír maravillas de la marca de cuidado capilar Living Proof. Me resistí al principio porque llevo ya tantos champús probados que dudaba de que fuera tan buena la marca. Los productos de Living Proof son caros, muy caros… Y al fin y al cabo yo soy una de esas desencantadas de Kerastase, marca súper recomendada en todo el mundo y que, sin embargo, a mi no me va mejor que cualquier otra marca más barata. ¿Por qué Living Proof me iba a ir mejor que otras?

Pero a fuerza de leer a otras personas que habían hecho caso de sus recomendaciones y estaban encantadas, me convencí. Se me estaba acabando mi champú así que me dije, venga, vamos a probar.

Conociendo Living Proof

La estética de la marca me llama mucho. No es mi criterio fundamental a la hora de hacer una compra, en absoluto, pero reconozco que me gusta. Me parece moderna y sin excesos y creo que da sensación de «ciencia», que es lo que entiendo que quieren transmitir.

Según ellos explican en su página web (que te recomiendo que leas porque es muy interesante todo lo que cuentan), Living Proof plantea el cuidado del cabello con unas moléculas propias que hacen que el cabello esté más sano y más grueso, se repela la suciedad y el aceite. De hecho, hacen gala de que sus productos no añaden peso y que repelen los dos grandes enemigos del peinado: la suciedad y la humedad.

Tienen distintas gamas: para cabello dañado, para mantener el pelo limpio más tiempo, para cuidar el color o para mejorar el pelo fino.

Me costó decidirme, la verdad, porque mi cabello tiene varias necesidades. Es muy fino pero abundante, está dañado y me dura limpio muy poco tiempo. Así que como no sabía por cuál empezar, decidí hacerle caso a Ana Santamarina y comenzar por el champú Restore, que es el centrado en mejorar el pelo dañado.

El champú Restore

El objetivo de la marca Living Proof con su champú Restore es que el pelo se sienta y se vea como si nunca hubiera estado dañado y, todo ello, sin hacer que pese más o se ensucie antes. Es más, aseguran que mantiene el pelo limpio más tiempo ¡Y que incrementa la resistencia a la rotura!

Champú Restore de Living Proof (detalle del tapón)

Yo escogí el formato de 236 ml, es un bote pequeño, pero en principio se supone que tiene que durar mucho porque recomiendan utilizar poca cantidad. El bote es muy manejable, cierra bien y ayuda a dosificar sin pasarse.

Tiene un ligero olor, fresco, no invasivo, que a mi al menos no me dura demasiado en el pelo una vez seco.

Se funde bien por el pelo mojado y hace que el momento del lavado sea agradable. Con algunos champús «buenos» me he tenido que pelear bastante porque no emulsionaban bien y creo que por este motivo tengo tendencia a usar mucha más cantidad de la necesaria. Pero no es el caso de Restore, más o menos con el equivalente a una cucharada grande de champú tengo suficiente para lavar la cabeza ahora mismo que tengo el pelo largo.

Champú Restore de Living Proof (envase pequeño)

Se aclara fácil y deja una sensación de pelo limpio más que evidente cuando te estás aclarando. Noto que no se me enreda demasiado durante el lavado, algo que agradezco muchísimo porque normalmente se me enreda mucho y al peinarlo mojado el pelo sufre mucho cuando está hecho una bola de paja.

Después del lavado yo utilizo una mascarilla «normal» durante 2-3 minutos, mientras me enjabono y aclaro el cuerpo (Nunca uso acondicionador, en cada lavado uso mascarilla). No he comprado la de la marca por prudencia por si no me gustaba el champú, durante este tiempo he estado usando la mascarilla Dream Long de L’Oreal. La verdad es que me he cansado de comprar mascarillas carísimas y que no sirvan para nada, pero eso daría para otro post 😉

Resultados en mi pelo del champú Restore de Living Proof

Desde el primer lavado me he convertido en fan de la marca. Ya al salir de la ducha me gustó la sensación al peinarlo pero es que una vez que empecé a alisarlo con el secador pensaba ¡wow! Nunca había conseguido un pelo tan pulido en casa, ni con esfuerzo ni sin él.

Creo que esa es su principal virtud: me deja el pelo súper pulido sin esfuerzo alguno. No es poca cosa porque yo tengo el pelo de manera natural muy fosco, con la cutícula abierta, y da igual lo que me ponga porque nada funciona y si algo funciona es porque engrasa muchísimo. No es el caso de este champú, me deja el pelo espectacular.

Fruto de esta mejoría evidente del cabello me resulta mucho más fácil peinarlo y que el peinado se quede en su sitio tras una noche dando vueltas en la cama y dándole el pecho a la pequeña. Me levanto por la mañana con el pelo más que decente y eso me pone muy contenta.

Además de todo esto, noto como que tengo más pelo. Me lo toco y alucino porque no sólo está suave, es que siento que tengo más densidad. Es decir, que la mejoría la noto al tacto y a la vista. Suelto, liso, con aspecto más sano.

Por si fuera poco, no me engrasa el pelo en absoluto. Tampoco me lo mantiene más tiempo limpio, esto también lo tengo que decir, pero me aguanta unas 48 horas, que es más o menos el ritmo de lavado que suelo llevar. Por las mañanas suelo usar champú en seco en el flequillo, no tanto porque se me engrase el pelo sino porque se me engrasa la frente y eso transfiere a esa zona del cabello.

Precio y dónde comprar

Yo lo compré en Amazon.

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Escrito por Miss Cosméticos
Blogger madrileña desde hace 10 años, mamá de tres peques, adicta a los productos de belleza. A los cosméticos les pido ser prácticos y eficaces.

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